| Lista Articulos: [0-C] [C-I] [I-P] [P-Z] | Todas las categorías | Página aleatoria | Lo que enlaza aquí | ||||||
Bernie Rhodes fue el fundador de The Clash. Pronto contactará con Mick Jones (guitarra, 1955), quien ya había formado parte de grupos como The Delinquents o Little Queenie. Juntos formán London SS.
Tras disolver London SS, Jones forma proyectos con músicos como Richard Hell o Chrissie Hynde, pero es Bernie él que propiciará el encuentro con Keith Levene y Paul Simonon. Paul (1956) es un estudiante de arte y cantante frustrado, Mick y Keith intentarán enseñarle a tocar la guitarra, pero, tras unas frustradas sesiones, él decide tocar el bajo porque le parece más sencillo.
Joe Strummer (1952-2002) entra en escena el día en que está tocando con su grupo, The 101ers, y recibe una oferta/ultimatum por parte de Keith y Bernie. Deja The 101ers, cuyos componentes rebasan cuantiosamente su edad, pero lo que Strummer da a los Clash es la conciencia política que marcará toda su carrera. la llegada de Strummer es decisiva: al poco de llegar al grupo, insta a Mick a que transforme su tema "I'm so bored with you" en I'm so bored with the USA. Lo siguiente es buscar un batería, hasta que se quedan con Terry Chimes. Ensayan en un almacén de pinturas al que llaman Rehearsal, que se convertirá en su cuartel general y, en el caso de alguno de sus miembros, vivienda. Durante un tiempo se dedican a componer canciones. Joe escribe casi todas las letras, es muy primitivo como guitarrista (de ahí su apodo Strummer o "rascador", por su incapacidad de tocar otra cosa que no fueran acordes en bruto) y, conforme van saliendo los temas, encuentran su nombre definitivo, THE CLASH.
Al de poco tiempo, Keith Levene es invitado a abandonar el grupo por incompatibilidades con el resto de la banda. The Clash quedan reducidos a cuarteto, y, conforme se suceden las actuaciones, van conformando una escena junto a Sex Pistols o Buzzcocks. También van depurando una provocativa imagen en la que no faltan los eslóganes pintados en la ropa, el pelo teñido, multitud de cremalleras, los salpicones de pintura en camisas, pantalones, zapatos, guitarras.Paul da rienda suelta a su vocación artística modelando así una calculada y cuidada imagen que cambiará disco a disco.
Con Guy Stevens a los controles registran una maqueta con 5 temas(1977, Janie Jones, Career Oportunities, White Riot y London's Burning) de la cual no quedan satisfechos. Terry Chimes abandona el barco, ya que está en el grupo movido por el dinero y no quiere tener nada que ver con discusiones políticas. Aun así, el grupo se muestra imparable y telonea a los Pistols en la gira Anarchy in the UK con Rob Harper a la batería. Instados por su manager Bernie, fichan por CBS, una decisión muy criticada pero que dio al grupo la posibilidad de expandir su mensaje.
Graban su primer disco, nuevamente con un efímero Terry Chimes a la batería, un explosivo manual punk que recogió la urgencia de la banda en aquel momento: el grupo quiere salir a toda prisa del estudio y se niega deliberadamente a repetir tomas. De hecho, según cuenta el ingeniero del estudio, el sonido de la guitarra de Strummer era tan desastroso que quedó casi sepultado en la mezcla final. El disco, titulado simplemente The Clash suena urgente y crispado, y cuenta con himnos como I'm So bored with the USA, Garageland, Career Oportunities, Hate and War o el cover de Junior Murvin, Police and Thieves, primer puente del grupo entre el punk y el reggae.
El disco se convierte en todo un fenómeno en Inglaterra. En EEUU se convierte en el álbum de importación más vendido, ya que en principio noes> editado allí. Se produce un debate acerca del sentido que tiene el mensaje revolucionario vendido a través de un sello multinacional. Pero The Clash han dejado ya su impronta: un punk que mira hacia otros estilos, que no hace ascos a la melodía y a tiempos más ralentizados, que empieza a coquetear con ritmos negros y que cuenta con la dualidad de voces deStrummer / Jones, una más áspera y la otra más limpia, combinación que aun tardarán un par de discos en mostrar en todo su apogeo. Mientras siguen con baterías eventuales, puesto que Chimes ha vuelto a abandonar el grupo, encuentran al 4º Clash en la figura de Topper Headon (1955), un chaval sencillo, carente de pretensión e ideología alguna, pero dotado de una técnica y un talento musical que terminará por afianzar al grupo.
Realizan el White Riot Tour, junto con The Slits, Buzzcocks, The Jam y Subway Sect. Sus conciertos son incendiarios y muchas veces acaban en revuelta. Sin olvidar sus orígenes (Strummer sigue viviendo en pisos ocupados y Mick aun comparte piso con su abuela) tienen un trato directo con los fans, invitándoles a tocar con ellos si tienen un grupo o dejándoles dormir en sus habitaciones (lo que les ocasionará más de un problema). Dan el salto a Francia, donde plantan la semilla para multitud de formaciones de punk.
El siguiente disco de The Clash cuenta ya con una imposición de la CBS y de su manager Bernie: contar con el reputado productor norteamericano Sandy Pearlman, quien ha trabajado para Blue Oyster Cult o Dictators. Aunque en principio el grupo tiene sus reservas, Mick y Joe deciden que el cambio no tiene por qué ser negativo, ya que ellos van a seguir haciendo la música que realmente quieren y Sandy solo va a ayudarles a conseguir un buen sonido.
No obstante, el encuentro con el productor no estará exento de incidentes, como cuando una tarta impacta en la novia de uno de los miembros de Blue Oyster Cult durante una fiesta glamourosa, rockera y decandente a la se ven obligados a asistir. El disco se va gestando con lentitud. Sandy es un productor profesional y sabe como conseguir un buen sonido, aun a pesar de costarle varios días de tediosas pruebas. Esto no molesta a Topper, pero exaspera al resto del grupo, que ve como tanto perfeccionismo arruina la espontaneidad del primer álbum. Pero a pesar de tan aburrida grabación, el disco, titulado finalmente Give 'Em Enough Rope y editado en 1978, presenta a unos Clash más rockeros que nunca, perdiendo quizás la aspereza punk de su disco debut, pero con un sonido más contagioso y directo que éste. Joe sigue cantando con su clásica voz de lija, pero ha aprendido a dominar mejor sus recursos.
Paul demuestra que ya no es un bajista amateur, mientras que Topper y Mick se hallan en estado de gracia. El resultado son clásicos de la talla de Safe European Home, una sátira acerca de la falsa sensación de seguridad de los paises denominados civilizados, Tommy Gun, English Civil War o la contagiosa Stay Free, canción que Mick dedica a su amigo de la infancia Robin Croker, todo un tipo duro que ahora trabaja para la banda. En este tema Mick saca a relucir unas influencias marcadamente más pop que no desentonan con el resto del álbum, y que salen claramente beneficiadas por la mejoría experimentada en el sonido.
El grupo girará exitosamente por EEUU expandiendo el fenómeno del punk inglés, resultando una experiencia muy diferente al tour acometido por los Sex Pistols, del cual se dice que acabó con lo que quedaba del grupo. La sensación de peligro que rodea a la banda se traduce en unos conciertos en los que el público norteamericano, con fama de difícil y conflictivo, no puede más que sentirse intimidado por The Clash y finalmente rendirse ante el potencial desplegado por éstos, convirtiéndose desde entonces en un grupo alabado por público y crítica.
La experiencia estadounidense amplía los horizontes del grupo hacia un eclecticismo que pronto dará sus frutos. De hecho, ellos consideran que el punk se ha vuelto en poco tiempo demasiado estrecho de miras. De vuelta a Inglaterra, tienen que encarar el problema de la pérdida de Bernie, a quien han despedido por culpa de unas diferencias cada vez mayores con la banda: Mick, por su parte, le demanda algo más que una paga semanal por un éxito que cree que merecen disfrutar. Asimismo, Topper y Paul sienten rencor hacia Bernie por un incidente acontecido unos meses atrás: accidentalmente acaban en prisión acusados de terrorismo por jugar con unas escopetas de aire comprimido, y Bernie no les ayuda para aprovechar la publicidad que supone el incidente (tema que inspiraría la letra de Guns on the Roof). Consecuentemente también han abandonado su cuartel general, Rehearshals, y tienen que buscarse otro centro de operaciones.
La ruptura con Bernie se soluciona firmando con una agencia management, lo que restará excitación a las giras a cambio de una mayor profesionalidad. El cuartel general del grupo será Vanilla Rehearshals, donde comenzarán a trabajar concienzudamente en su siguiente disco, en julio de 1979. Antes editan The Coast of Living EP, un mini con 4 temas nuevos que anticipan un cambio, acentuandose su vena pop.
El productor elegido para su tercer disco es Guy Stevens, quien ya había trabajado con el grupo en su primera maqueta. Guy es todo lo contrario a Sandy Pearlman: huye del perfeccionismo y prefiere capturar la excitación del momento, para lo cual no duda en gritar a los chicos o zarandearles rayando la violencia. El grupo en esta ocasión trata de huir de cualquier tipo de etiqueta, para lo cual abre su abanico de influencias hasta lo indecible, no dudando en utilizar pianos o secciones de viento. De todos modos, el carácter conflictivo de Guy hace que Mick aproveche cuando éste está dormitando una de sus borracheras para añadir overdubs y retocar el sonido. Estos retoques, aunque comienzan siendo ocasionales, acaban por tener una importancia crucial en el resultado del disco, y para llevarlos a cabo el grupo tiene que contar con la complicidad de técnicos de sonido, el road manager Johnny Green (quien se lo lleva a beber al pub), taxistas etc.
El resultado es un disco que no tiene absolutamente nada que ver con lo grabado anteriormente por The Clash: las guitarras han perdido crudeza y distorsión, el bajo está aun más presente, y el grupo no tiene miedo a experimentar con nuevas técnicas de grabación (por ejemplo, doblando absolutamente todos los instrumentos en The Card Cheat). Asimismo, introducen elementos negros en Rudie Can't Fail, escriben su propio homenaje en spanglish a la guerra civil española con Spanish Bombs (uno de los temas más emotivos que grabará el grupo), Paul se estrena como cantante y compositor en el enorme reggae The Guns of Brixton y también revisan el rock'n'roll de los 50 con Brand New Cadillac.
El disco, London Calling, supone la cúspide creativa de una banda que ha nacido al calor de un movimiento pero que lo ha superado con creces. El disco es ecléctico, cálido, arriesgado y rockero. Tanto Joe como Mick rozan la perfección como compositores e intérpretes, y ambos complementan sus voces de modo ejemplar a lo largo de todo el minutaje. Topper está más integrado que nunca, mostrando su increíble técnica en temas como Revolution Rock, y en cuanto a Paul, éste tiene el honor no sólo de firmar quizás el mejor tema del disco, (The Guns of Brixton) sino también de ser portada de éste con una fotografía en la que, al más puro estilo Pete Townshed, destroza su bajo contra el suelo, conformando junto con una estética robada del primer disco de Elvis una de las portadas míticas de la historia del rock'n'roll.
El grupo tiene que insistir mucho para que la discográfica acepte que el disco es doble y que se va a vender a precio de sencillo. Se añade un tema a última hora, Train in Vain, una pegadiza composición de Mick que tiene la particularidad de no aparecer en el track list, ya que las portadas ya estaban impresas cuando se decide su incorporación.
Realizan una exitosa gira por Europa, que conforma el status que ha alcanzado la banda. En un descanso de la gira graban el sencillo Bankrobber, que mas adelante formará parte del diez pulgadas Black Market Clash, editado solo en EEUU y disponible aquí en versión extendida como Super Black Market Clash, una indispensable colección de singles, remezclas y temas sueltos de todas sus épocas.
Realizan su segunda gira americana desvinculándose de lo que se espera de un grupo de punk, de hecho hace tiempo que la banda ha trascendido tal etiqueta: como teloneros escogen a Screamin' Jay Hawkins, Bo Diddley o Samand Dave, rindiendo así homenaje al rock'n'roll clásico y al Ryhtm'n'blues. En la gira, que aumentará la fascinación de The Clash por EEUU y sus mitos, reciben un primer aviso acerca de las adicciones de Topper: éste es encontrado tirado en un campo con una sobredosis de heroína, de la que consigue salir al ser encontrado a tiempo.
Al término de la gira el grupo se instala en los estudios Electric Lady de Nueva York, donde darán forma a su nuevo proyecto, Sandinista!.
La continuación del London Calling se realiza con la misma ausencia de planteamientos previos con la habían abordado todos sus trabajos, solo que en esta ocasión se dejan influenciar más por las colaboraciones y por el entorno que les rodea. Durante tres semanas febriles el grupo se dedica a grabar todo aquello que les viene a la cabeza, ya sea pop, funk, rap, gospel o soul. Uno de los temas del disco se graba en Jamaica, y cuentan con colaboraciones como el rasta Mickey Dread o Ellen Foie (actriz y cantante novia de Mick Jones). El resultado es un triple album que se ofrece al precio de uno sencillo, bautizado Sandinista! en honor a la guerrilla nicaragüense, que será editado el 13 de diciembre de 1980.
A lo largo de las seis caras del disco se pueden encontrar piezas que conectan con el pasado inmediato de The Clash como Somebody Got Murdered o la llamada a la deserción de The Call Up, pero también aires renovadores como el funk de The Magnificent Seven o Ivan meets G.I. Joe, cantada por Topper. Incluye coqueteos con el novedoso rap, dub, remezclas, una revisión de Career Oportunities cantada por unos niños, R'n'R clasico en Charlie don't Surf, el gospel de the Sound of the Sinners etc. Las críticas no fueron nada favorables con el disco, y se acusa a The Clash de bulimia creativa, ya que podrían haber igualado el nivel del London Calling con sólo hacer una selección de temas para un disco sencillo.
El disco divaga en su propia heterogeneidad, y resulta a ratos apasionante, a ratos indigesto, excesivo y pomposo. El grupo se defiende alegando que ellos han ofrecido más canciones por el precio de un solo disco, y que todo el mundo puede escoger sus favoritas. Aun así, mientras Strummer y Jones defienden el disco en toda su magnitud, con sus defectos y virtudes, Paul piensa que sí que se podría haber hecho una selección. A nadie se le escapa que el grupo ha tocado techo creativamente hablando y que han tratado de probarlo todo con desiguales resultados.
Aun así, las ventas siguen respaldando a The Clash, sobre todo en EEUU, y el grupo sale nuevamente de gira por Europa tras llamar de nuevo a Bernie Rhodes como mánager. Ante la negativa de la CBS de financiar una gira americana, deciden actuar cuatro días en Nueva York. Pero la presión del aforo hace que acaben tocando dieciséis noches seguidas, convirtiendose en iconos de la vida neoyorkina y relacionandose con personajes como Robert de Niro o Scorsese. Nuevamente, la elección del telonero resulta comprometida, invitando en esta ocasión a un grupo de rap para calentar el auditorio.
Tras finalizar las 16 noches, los miembros de The Clash se sumergirán en una prolífica actividad de colaboraciones individuales.
(continuará...)
[Michi]


