| Lista Articulos: [0-C] [C-I] [I-P] [P-Z] | Todas las categorías | Página aleatoria | Lo que enlaza aquí | ||||||
Los órdenes clásicos son estilos arquitectónicos canónicos con los que se intentaba obtener edificios de proporciones armoniosas en todas sus partes. Se reconocen y distinguen los diversos órdenes fundamentalmente por la forma de la columna, y más en concreto por la del capitel. Los griegos sólo utilizaron tres órdenes: dórico, jónico y corintio. Los romanos asumieron los órdenes griegos y los transformaron realizando su propia versión, a la par que añadían dos más: toscano y compuesto.
Aunque tienen el mismo nombre, los tres órdenes griegos son distintos de los romanos, y muy especialmente el estilo dórico. En la figura se representan los estilos romanos.
El más representativo y diferenciador es la columna. Se divide en tres partes: basa, fuste y capitel. En los edificios clásicos la columna soporta la estructura horizontal que se denomina entablamento. Ordinariamente, se compone éste de tres partes superpuestas: arquitrabe, friso y cornisa. A veces todo el conjunto va montado sobre un podio o pedestal.
El diseño de los edificios clásicos es rigurosamente modular, guardándose estrictas proporciones basadas en una unidad de medida o módulo propio de cada uno de ellos que no es sino el radio del fuste en su base. De esta forma, si se dice que una columna tiene una altura de doce módulos es que es igual a doce veces el radio inferior del fuste. En cada orden, cada parte del edificio posee invariablemente un número fijo y predeterminado de módulos.
Fue Jacopo Vignola quien estudió y sistematizó los órdenes clásicos estableciendo sus cánones modulares y definiendo detalladamente sus medidas y sistemas geométricos de trazado. Todo ello quedó recogido en su tratado “Regola delli cinque ordini dell’architettura”.


