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Fernado Remacha Villar (n. Tudela (Navarra), 15 de diciembre de 1898 - † Pamplona 21 de febrero de 1984). Compositor.
Probablemente sea el compositor navarro más relevante y silenciado del siglo XX.
Inició los estudios de violín en Tudela y más tarde en Pamplona con Aramendía. Se trasladó posteriormente a Madrid, donde asistió a las clases de violín con José del Hierro y de composición con Conrado del Campo. A esta etapa de Madrid corresponden sus primeras obras, algunas de ellas de calidad insuperable: el ballet La Maja Vestida (1919), el poema sinfónico Alba (1922) o las Tres piezas para piano (1923)
En 1923 gana el Premio Roma de la Academia de Bellas Artes de San Fernando con una cantata y una fuga y obtiene la beca que le permite trasladarse a Italia y estudiar en Roma con Gian Francesco Malipiero. De esta época son, entre otras, el motete Quam pulchri sunt para coro y orquesta (1925) o el Homenaje a Góngora (1927).
En 1928 regresa a Madrid y obtiene por oposición una plaza de viola en la Orquesta Sinfónica de Arbós. Se hace cargo, también, de la gerencia y de la dirección artística de la empresa Filmófono, lo que le permite poner música a varias películas y colaborar con directores de cine del prestigio de José Luis Sáenz de Heredia o Luis Buñuel.
En 1930 se presenta el "Grupo de Madrid", bautizado también como "grupo del 31" o "de la República". A él pertenecen Bacarisse, Bautista, Mantecón, Rosita García Ascot, los hermanos Rodolfo y Ernesto Halffter y Fernando Remacha, quien se convirtió en uno de los músicos más representativos de la Generación del 27. La guerra civil truncó el esfuerzo y la ilusión de esta generación de compositores que se dispersó en distintos exilios. Unos huyeron fuera de España y otros, como Remacha, optaron por el exilio interior. Tras la Guerra Civil española volvió a Tudela y prácticamente abandonó la composición hasta los años cincuenta.
Remacha consiguió por tres veces el Premio Nacional de Música: en 1932 con el Cuarteto para Cuerda y Piano; en 1938 con el Cuarteto para Cuerda y el último en 1980.
En el conjunto de su obra merece la pena destacar algunas partituras que constituyen por sí solas hitos significativos en la música contemporánea española: los dos cuartetos, la cantata Jesucristo en la Cruz (Premio Tomás Luis de Victoria en 1964), el motete Quam pulchri sunt, las Vísperas de San Fermín (1951), Concierto para guitarra y orquesta (1955), Rapsodia de Estella (1958), así como la obra para piano o la música coral.
En 1957 Fernando Remacha pone en marcha el Conservatorio Pablo Sarasate de Pamplona, que llegó a convertirse en una institución pedagógica ejemplar bajo su dirección. En 1973 fue nombrado doctor Honoris Causa por la Universidad de Navarra
A pesar de no tener una extensa producción, Remacha es uno de los principales músicos españoles del siglo XX. En sus primeras obras se encuentra cierta influencia de Stravinski, Falla y Malipiero, si bien muestra una independencia de estilo en la que, sin renunciar a la esencia española, se aleja del nacionalismo musical. Sólo se acerca al folklore con Rapsodia de Estella. En Concierto para guitarra y orquesta se acerca al expresionismo, retomando preocupaciones atonales de sus primeras composiciones a la vez que profundiza en la esencia española esencialista, lo que culminará en Jesucristo en la Cruz.


