| Lista Articulos: [0-C] [C-I] [I-P] [P-Z] | Todas las categorías | Página aleatoria | Lo que enlaza aquí | ||||||
La democracia es la doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. En este régimen político la soberanía reside en el pueblo y es ejercida por éste de manera directa o indirecta.
La democracia aparece por primera vez en Grecia en el 500 a.C.. Las pequeñas dimensiones y la escasa población de las polis (o ciudades griegas) explican la posibilidad de que apareciera una asamblea del pueblo de la que formaban parte todos los ciudadanos hombres libres. Esta asamblea fue el símbolo del gobierno popular, pues aunque el cuerpo de ciudadanos atenienses oscilaba alrededor de los cuarenta mil hombres (apenas el 25 % de la población, ya que estaban excluidos las mujeres libres, los esclavos, las esclavas y los extranjeros residentes). En la democracia griega no existía la representación: los cargos de gobierno eran ocupados alternativamente por todos los ciudadanos y la soberanía de la asamblea era absoluta.
En Roma, la caída de la monarquía etrusca condujo al pueblo al poder. Sin embargo, la extensión de Roma hizo que apareciera una aristocracia frente a la plebe. A partir del siglo III a.C. se constituyó una casta nobiliaria y senatorial fundada en la fortuna y en el ejercicio de los cargos públicos, lo que contribuyó a eliminar la democracia romana. Esta ya había perdido toda su importancia política en tiempos del emperador Augusto.
Aunque durante la Edad Media se utilizó el término de democracias urbanas para designar a las ciudades comerciales, sobre todo en Italia y Flandes, estas eran gobernadas en realidad por un régimen aristocrático. También existieron algunas democracias llamadas campesinas, como la de Islandia, cuyo primer Parlamento se reunió en 930, y la de los cantones suizos en el siglo XIII. En escritores como Guillermo de Ockham, Marsilio de Padua y Altusio aparecen concepciones sobre la soberanía del pueblo, que fueron consideradas como revolucionarias y que más tarde serían recogidas por autores como Hobbes, Locke y Rousseau.
El protestantismo fomentó la reacción democrática al rechazar la autoridad del Papa, aunque por otra parte, hizo más fuerte el poder temporal de los príncipes. Desde el lado católico, la Escuela de Salamanca atacó la idea del poder de los reyes por designio divino, defendiendo que el pueblo era el receptor de la soberanía. A su vez, el pueblo podía retener la soberanía para sí (siendo la democracia la forma natural de gobierno) o bien cederla voluntariamente para dejarse gobernar por una monarquía. En 1653 se publicó en Inglaterra el Instrument of Government, donde se consagró la idea de la limitación del poder político mediante el establecimiento de garantías frente al posible abuso del poder real. A partir de 1688 la democracia triunfante en Inglaterra se basó en el principio de libertad de discusión, ejercida sobre todo en el Parlamento.
Las instituciones inglesas influyeron en el continente europeo a través de escritores que, como Montesquieu, encontraban en ellas la realización perfecta de la libertad ciudadana, que quedaría definitivamente incorporada a la democracia occidental con la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano. Para los filósofos del siglo XVIII la esencia de la democracia consistía en el derecho del pueblo a designar y controlar el gobierno de la nación. A partir de la revolución estadounidense se inspiraron en este ideal las instituciones políticas de varios países que, junto con las ideas democráticas expandidas por la Revolución Francesa, y las ideas liberales, constituyeron la base ideológica sobre la que se desarrolló toda la evolución política del siglo XIX.
Las constituciones de 1812 en España y de 1848 en Francia ya son prácticamente democráticas, aunque la democracia española vivió ciertos retrocesos durante el siglo XIX. La evolución democrática inglesa fue mucho más lenta y se manifestó en las sucesivas reformas electorales que tuvieron lugar a partir de 1832 y que culminaron en 1911 con la Parliament Act, que consagró la definitiva supremacía de la Cámara de los Comunes sobre la de los Lores.


