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Un carro de combate es un vehículo totalmente blindado, con un sistema de tracción todo terreno, basado generalmente en orugas, y armado con un cañón y una o varias ametralladoras. El blindaje de los tanques se reparte de forma desigual, siendo generalmente más grueso en su parte frontal y en la torre que en la parte posterior y superior.
El carro de combate como arma de guerra nació en la Primera Guerra Mundial como consecuencia de la guerra de trincheras, protegidas por alambradas y ametralladoras, que hacían fracasar los asaltos convencionales de infantería y causaban pérdidas espantosas. El ejército británico introduce esta nueva arma en Francia, camuflándola como depósitos (tanques) de combustible y de ahí el nombre de tanque, aunque se le debe denominar carro de combate.
Los primeros carros de combate tenían un blindaje muy pobre, que solo podía resistir impactos de armas ligeras, no podían superar la velocidad de un soldado caminando a paso ligero y tenían una autonomía de poco más de una veintena de kilómetros. Estaban construidos con chapas de acero remachado y al recibir ráfagas de ametralladora saltaban fragmentos metálicos en el interior, por lo que los tripulantes solían llevar máscaras, guantes y chalecos de cota de malla. Los británicos dividían los carros de combate en "machos" y "hembras", los primeros con un par de pequeños cañones, uno a cada lado, para atacar posiciones fortificadas, y un par de ametralladoras, los otros con media docena de ametralladoras. Sus lados tenían forma similar a paralelogramos colocados sobre un lado, perfil pensado para poder atravesar las trincheras.
Aunque la primera acción de guerra de los carros de combate, el 15 de septiembre de 1916 en el Somme fue aparentemente esperanzadora al conseguir ocupar posiciones alemanas los carros de combate de esa época se averiaban con frecuencia en medio del combate y, pasada la impresión de los primeros ataques, los alemanes aprendieron a dejarlos pasar, contener a la infantería que iba por detrás y asaltarlos gracias a su escasa velocidad y destruirlos con granadas de mano lanzadas al interior o con artillería ligera.
En 1917 los franceses y alemanes sacaron sus propios carros de combate, que tampoco dieron mejor resultado. Finalmente se perfeccionó su uso y tácticas, incluyendo sistemas para lanzar pasarelas de forma que la infantería podía seguir al carro a su altura, protegida por él y protegiéndolo a su vez de ataques de la infantería enemiga.
En noviembre de 1917 en la batalla de Cambrai, 400 carros británicos apoyados por su infantería consiguen hundir la línea defensiva alemana, aunque unos kilómetros más adelante tuvieron que detenerse por falta de combustible y munición ante una línea fortificada alemana y muchos fueron destruidos sin poder moverse. Pero a partir de este momento el carro de combate quedó consagrado como elemento indispensable en la guerra moderna.
En el periodo de entreguerras la evolución del carro de combate fue imparable. Inspirándose en el sistema de artillería de los buques de guerra, se monta sobre el cuerpo del carro una torre capaz de girar 360° en la que va montado el armamento principal: cañón y ametralladora coaxial al mismo. El incremento de potencia de los motores es decisivo para poder aumentar el espesor de los blindajes, proporcionar energía para mover la torre y aumentar la velocidad y la autonomía operativas del tanque. Aunque todavía se emplearán remaches durante la guerra, antes de esta ya aparecen los carros con la torre y todo o parte del cuerpo fundidos en una sola pieza, lo cual permite fabricarlos más resistentes. Poco antes de la Segunda Guerra Mundial aparecen los primeros con motor diésel (y depósitos de gasoil), lo que aumenta su autonomía y hace el carro más seguro, ya que los carros con depósitos de gasolina se incendiaban fácilmente por impactos, incluso sin perforación del blindaje.
Aunque existe la creencia común de que Alemania empieza la guerra de 1939 con unos carros invencibles, eso es totalmente falso. Los carros de combate, que durante mucho tiempo fueron desarrollados en secreto por las limitaciones impuestas por el Tratado de Versalles, eran bastante modestos comparados por ejemplo con los británicos y no digamos los soviéticos. Solo dos modelos eran carros medios, el PzKpfw III y IV, y representaban menos del 20% del total de la fuerza blindada (los Panzer) en el momento de invadir Francia. Los otros modelos, el I y II, solo disponían de ametralladoras y eran incapaces de resistir algo más potente que una ametralladora media.
Lo que hacía superior a los Panzer al comenzar la guerra era su táctica. En entreguerras el general Heinz Guderian sentó las bases de la guerra blindada moderna al crear el concepto de blitz-krieg ('guerra relámpago'). Dotó a todos los carros de radio cuando el resto de países no la empleaban o solo la dotaban al carro del comandante del grupo y adiestró concienzudamente a las dotaciones panzer para coordinarse en el ataque. Además dispuso que grupos de infantería de élite, los panzer-grenadiers deberían acompañar a los carros, por supuesto en vehículos blindados con la movilidad todoterreno de los tanques, para neutralizar la artillería contracarro y otros peligros.
En la Unión Soviética se fabrican 80.000 unidades a lo largo de la guerra, siendo el país que más modelos fabrica. Durante la guerra aparecerán y desaparecerán diseños continuamente, siendo los alemanes y rusos los que más esfuerzo hacen. Aparecen carros cada vez más pesados y con armamento más potente en una guerra entre blindaje y poder perforante continua, frente a las formas cúbicas del primer carro Tigre alemán se imponen las superficies inclinadas y redondeadas de los T-34 soviéticos, que permiten resistir impactos que precisarían el doble de grosor con blindaje vertical, e inspiran las formas de los carros soviéticos y alemanes siguientes, como el Panther, respuesta al T-34, y el carro alemán Tigre II que montaba el famoso cañón antitanque de 88 mm y 68 toneladas de peso, indestructible frontalmente por cualquier carro aliado hasta la aparición del carro más poderoso de la guerra: el soviético JS-2, con cañón de 122 mm y más resistente que el Tigre II por su mejor diseño, pese a tener 10 toneladas menos.
Otro tipo de carros, que desaparece tras la guerra, son unos cazacarros, diseñados generalmente sobre el chasis de uno convencional que carecen de torre y son de la altura de un hombre, lo que les permite emboscarse más fácilmente y tienen un frente inclinado y muy grueso para resistir impactos directos de los carros convencionales, con un cañón anticarro en el centro del frontal. Este modelo será desarrollado independientemente por alemanes y rusos, que fabricarán varios modelos en gran cantidad, por ser más baratos que un carro completo y permitir aprovechar el chasis de modelos obsoletos. Los estadounidenses crearán el concepto de vehículo de exploración y cazacarros moderno con el M10 Wolverine, vehículo con la típica forma de carro con torre y un potente cañón de 90 mm, pero con escaso blindaje, solo apto para resistir armas ligeras, aunque mucho más agil que un tanque pesado o el M24 Chaffee, con menor cañón, pensado como vehículo específico de caballería, ambos de unas 20 toneladas de peso.
Tras la guerra y con el inicio de la guerra fría los teóricos de la guerra de todos los bandos parecen estar de acuerdo en que la variedad de diseños existentes es excesiva e innecesaria, al llegar los años 50 del siglo XX aparece lo que va a ser el germen del tanque que conocemos actualmente: el concepto de MBT (main battle tank, carro principal de batalla). El MBT debe ser el vehículo único de las unidades blindadas principales, debe tener un cañón de gran calibre, capaz de asumir todos los roles que los diversos modelos anteriores se repartían, muy bien protegido y al mismo tiempo ágil y capaz de actuar en escenarios de guerra química o nuclear.
Todos los países implicados en la guerra fría y sus aliados se lanzan a una carrera frenética por desarrollar y producir MBT en grandes cantidades, en principio basándose en blindajes convencionales aparece una primera generación representada por el M48 Patton estadounidense en 1952 o el Centurion británico de 1953 que impone el cañón de 105 mm como norma para la munición de los carros OTAN. Por su parte los soviéticos diseñan un carro de características equivalentes, el T-54 y poco después el T-55, con cañón de 100 mm, que presentarán el perfil clásico para todos los de diseño soviético desde entonces, la característica torre en forma semiesférica. Una novedad es la incorporación de los primeros sistemas de tiro basados en primitivas computadoras electromecánicas.
El nuevo concepto no había hecho más que empezar a desarrollarse, como demuestra que todos los implicados desarrollan nuevos modelos más perfeccionados que aparecen en los 60, que en muchos casos permanecerán durante 20 años en funciones. La característica más común suele ser la incorporación en todos casos de blindaje y sistemas pensados para operar bajo condiciones de guerra química o radiactiva, y el aumento de potencia de los cañones, que en muchos casos pasan a 120 mm. Además mejoran las condiciones de habitabilidad de los vehículos, muy pobres en los modelos soviéticos. El estadounidense M60 y el británico Chieftain son los modelos occidentales más representativos, mientras que en el lado soviético aparece el T-62, con una torre mejor diseñada para mejorar la habitabilidad de la tripulación. Una característica común es la incorporación general de sistemas de combate nocturno basados en infrarrojos y la incorporación de sistemas de medición de distancia para el tiro basados en láser, en sustitución de la retícula telemétrica tradicional empleada desde antes de la segunda Guerra Mundial, aunque los modelos soviéticos suelen carecer de este nuevo sistema.
Como mejora en el blindaje aparece lo que se denomina blindaje reactivo. Consiste en una red de ladrillos que contienen material explosivo colocados sobre el carro. Si un proyectil HEAT impacta en este tipo de blindaje provoca la detonación del ladrillo, que expulsa el proyectil de la superficie impidiéndole actuar. Como consecuencia el uso de munición APDS y luego la APFSDS aumenta de forma general. En la foto del T-90 más abajo se pueden ver los bloques de blindaje reactivo en ángulo sobre la torre, capaces de resistir el ataque simultaneo de varios cohetes o misiles HEAT. La ERA de segunda generación actual como la Kontak-5 rusa proporciona además protección adicional frente a proyectiles perforantes APFSDS.
Durante los años 70 se mejoran los carros existentes de los 60 o aparecen nuevos modelos. Los carros occidentales se dotarán de un control de tiro mejorado con dos giroscopios que permiten a la torre mantener el blanco automáticamente en marcha, lo que permite el tiro con el carro en movimiento (hasta entonces para acertar un blanco era indispensable detener el vehículo, disparar y volver a arrancar). La aparición de microprocesadores posibilita la construcción de auténticas computadoras de combate para controlar el tiro automáticamente. Aparecen también mejoras en el combate nocturno con la extensión del sistema de visores termales, que mejoran considerablemente la visión nocturna. El francés AMX-30, que mantiene el cañón de 105 mm OTAN o los carros soviéticos T-64 y T-72 al final de la década son representantes de esta generación, en la que los soviéticos comenzaban a quedarse por detrás, al carecer de sistemas de tiro computerizados o visores termales, aunque incorporan algunas mejoras como el uso de cargador automático de munición o el blindaje compuesto (en el T-64, el primer carro de serie en incorporarlo en el mundo). La diferencia entre un visor termal y uno de infrarrojos es muy grande, el sistema de infrarrojos se compone de un visor pasivo y un proyector de luz infrarroja activo para iluminar el terreno, cuando se enciende es invisible a simple vista pero brilla intensamente en los visores enemigos, además el sistema termal es muy poco sensible a las condiciones ambientales, mientras que el infrarrojo bajo lluvia intensa o en un terreno polvoriento pierde muchísima eficacia. Los carros con sistema termal llevan también detectores de infrarrojos para comprobar la existencia de vehículos con ese sistema. Por su parte en esta generación los europeos también cometen errores en sus diseños al dar prioridad a la velocidad y armamento por encima de la protección en el AMX-30 francés y Leopard alemán, que eran perforables a distancias muy superiores a la de sus contemporáneos soviéticos y carecían inicialmente de estabilización de tiro en movimiento completa.
En esta década aparecen los primeros blindajes compuestos, que se generalizarán en la siguiente generación de carros. El blindaje se confecciona en una única pieza compuesta de dos o más capas para hacerlo más efectivo. Una configuración típica de blindaje compuesto empleada en carros rusos y europeos es la de una capa gruesa de acero especial en la zona más externa, otra de la mitad de grosor de fibra de vidrio, otra de acero, otra de cerámica refractaria y finalmente una capa interna de acero con un tratamiento de fibras de kevlar para impedir la dispersión de fragmentos al interior. El acero aporta resistencia a los impactos, mientras que la fibra de vidrio dispersa la energía cinética del impacto y la cerámica detiene los chorros de gases a elevada temperatura que provocan los proyectiles Heat. Otros materiales, como el uranio empobrecido, se emplean en algunos carros occidentales como el M1 Abrams estadounidense por su alta densidad y resistencia, aunque muchas de esas fórmulas se mantienen como secreto militar. Este sistema permite que un blindaje de espesor 350-400 mm proporcione una protección similar a 800-900 mm de acero homogéneo convencional.
Los carros OTAN de los años ochenta y noventa disponen de serie (o han sido actualizados poco después) de sistemas GPS que permiten, empleando las nuevas computadoras de combate, posicionarse sobre un mapa digital del terreno, de forma que el artillero puede seleccionar varios blancos y presentarlos al comandante del carro en su terminal para tomar decisiones tácticas de forma inmediata. Se ha dado una gran importancia a las contramedidas para la supervivencia en combate. La superficie de los carros suele disponer de detectores de infrarrojos y rayos láser, empleados para fijar el blanco en sistemas portátiles antitanque o para medir distancias a los objetivos, de forma que el carro puede apuntar automáticamente en dirección al peligro y emplear sistemas de emisión de destellos que perturban los sistemas de puntería enemigos mientras el artillero solo tiene que verificar el blanco y el comandante ordenar el tiro. El calibre generalizado actualmente es el de 120 mm (125 mm en los carros rusos) y los pesos están entre las 50 y 70 toneladas. Los motores son diésel o de turbina en algunos casos. Muchos modelos han optado por formas geométricas con ángulos agudísimos en la torre y el frontal, como el M1 Abrams, el Challenger 2 británico o el Leopard 2 alemán. La habitabilidad ha sido considerablemente mejorada con sistemas de aire acondicionado para permitir operar en climas extremos.
Los carros soviéticos y actualmente los rusos han intentado en estos años equipararse en calidad a los de la OTAN, sobre todo para competir en el mercado mundial de armamento, en el que estaban quedando muy por detrás en este terreno como quedo demostrado en la práctica en varios conflictos, éspecialmente en combate nocturno. Sus T-80 de 1984 incorporan por primera vez telémetros láser, visores térmicos y computadora de tiro capaz de estabilizar el cañón para disparo en movimiento. En los años 90 varias compañías europeas y rusas ofrecen kits a terceros países para actualizar todos los modelos de origen soviético. Sus formas se han modificado, aplastando y ancheando la torre semiesférica tradicional para ofrecer un perfil más bajo y más espacio para los tripulantes. El modelo T-90 del año 1993 dispone de una computadora mejorada y es capaz de atacar helicópteros enemigos con misiles antiaéreos lanzados a través del cañón, además de contramedidas al estilo de los carros modernos OTAN. Versiones mejoradas del anterior T-80, como el T-80U Bars, al detectar un ataque son capaces de saltar literalmente desde la posición de parada hasta una distancia de 5 metros gracias a su sistema de turbina, aunque la mayoría de los carros siguen empleando motores diésel por economía y autonomía.
Los carros modernos disponen también de detectores de impacto e incendios que disparan sistemas de extinción consistentes generalmente en inundar la cámara de combate y del motor con un gas inerte para impedir la combustión o la explosión de la munición. La prioridad absoluta actual es la supervivencia de la tripulación por el elevado coste en tiempo y dinero que supone su formación. Diversos conflictos como las guerras árabe-israelies mostraron que vale más una tripulación experta en un carro teoricamente anticuado que tres bisoñas en carros de última generación. Esta obsesión se encuentra personificada en las series de carros israelíes Merkava, posiblemente los mejor protegidos del mundo, y se ha extendido en mayor o menor medida a todos los fabricantes de carros de combate del planeta, incluso a los rusos, que tradicionalmente seguían el "cantidad antes que calidad".
El cañón de los tanques actuales a diferencia del resto de cañones de artillería, navales, aviación, etc... carece de rayado en el ánima. Esto se debe a que los proyectiles HEAT y APFSDS pierden efectividad al ser sometidos a rotación para estabilización. La velocidad de salida (más de 1.500 m/s para la munición APFSDS) permite trayectorias casi planas a la distancia util de combate (normalmente no superior a los 4.000 metros). La munición principal contra otros carros es la APFSDS, una "flecha" de tugsteno o uranio empobrecido que perfora el blindaje, la Heat, que genera un chorro de gas a temperaturas de hasta 3.500° sirve contra carros, blindados pequeños y bunkers. Otra munición, de origen británico, es la Hesh, que aplasta un bloque de explosivo plástico deformable contra el blindaje y provoca su detonación, generando una onda de choque que fractura el blindaje y provoca una lluvia de fragmentos metálicos en el interior y también es útil contra construcciones.
Áctualmente, aunque los MBTs son el grueso de las unidades blindadas, se siguen fabricando vehículos más ligeros y rápidos, pensados para la exploración del terreno y dar protección antitanque a determinadas unidades, capaces de destruir MBTs sin problemas, aunque su protección suele ser muy inferior. Estos vehículos en muchos casos equipan a las antiguas unidades de caballería o a veces forman parte como exploradores del cuerpo blindado principal o protegen unidades no acorazadas. Ejemplos de estos vehículos son el Centauro italiano que dota a varios ejércitos de la OTAN, de tracción sobre ruedas 8x8, con un blindaje solo adecuado para resistir impactos de ametralladoras pesadas como máximo, 21 toneladas de peso y cañón de 105 mm, el M551 Sheridan estadounidense, con un tubo lanzamisiles y 17 toneladas o el más moderno M8 Bufford que sustituye al Sheridan, con cañón de 105 mm y 24 toneladas.
Los carros ligeros son capaces en muchos casos de flotar o disponen de sistemas de flotación hinchables en pocos minutos para atravesar rios impulsadose con sus propias cadenas. Los MBTs son demasiado pesados y normalmente permiten instalar un sistema snorkel sobre el motor o la torre para tomar aire de la superficie mientras se desplazan por el lecho del rio, ya que están preparados para ser completamente estancos. De esta forma un MBT puede atravesar rios de entre 4 y 6 metros de profundidad según el modelo.
La dotación de los tanques suele estar compuesta de 4 hombres en la mayoría de los MBTs:
los carros rusos y los ligeros suelen reducir la tripulación a 3 hombres mediante un cargador automático que debe manejar el artillero.
Las orugas suelen tener un revestimiento de goma dura para no estropear el firme de las carreteras y reducir el ruido que genera el sistema de tracción. Los vehículos ligeros que van sobre ruedas emplean diversos sistemas de neumáticos antibalas.
Aunque no llegan a la categoría de carros de combate son más numerosos que ellos en los ejércitos y muchas veces dan lugar a confusiones. Se trata de los vehículos blindados para la infantería y caballería capaces de llevar en su interior un pelotón de soldados equipados para entrar en combate.
Los más comunes son los denominados APC (armored personal carrier, 'transporte blindado de personal'), el vehículo más popular es sin duda el estadounidense M-113, en producción desde los años 50 hasta hoy y con más de 80.000 unidades fabricadas y numerosas modificaciones. Estos vehículos son denominados muchas veces taxis de batalla por ser incapaces de resistir incluso fuego de ametralladora de menos de 20 mm. Su utilidad más habitual es la realización de patrullas y servir de medio de transporte protegido para la mayor parte de la infantería mecanizada hasta primera línea, en la que la infantería desembarca para entrar en combate. La mayoría de los APC modernos van sobre ruedas en configuración todoterreno 6x6 o 8x8 ya que reducen el consumo de combustible y aumentan la velocidad por carretera frente a las orugas. Ejemplos típicos son los BTR 60/70/80 rusos, Piranha suizo, BMR-600 español, VAB frances... Los APC suelen ir armados con una simple ametralladora de 12,5 mm (cal. .50) en una torreta sencilla.
Más protegidos son los IFV (infantry fighting vehicle, vehículo de combate de infantería), que normalmente van sobre orugas e incorporan un blindaje mejorado respecto a los APC, capaz en teoría de resistir ametralladoras pesadas y con sistemas de protección antigranadas. Estos vehículos llevan torres giratorias con cañones automáticos de 20-30 mm o lanzamisiles contracarro lo que a veces lleva a la confusión de tomarlos por tanques auténticos. Tienen el defecto de que la torre elimina plazas para el pelotón que va en su interior, por lo que hay que diseñar pelotones más pequeños que los que van en APC. Teoricamente los IFV deben permitir a la infantería acorazada ir al lado de los tanques en primera línea de fuego desplegando el pelotón cuando sea necesario. El M2 Bradley estadounidense, el BMP-3 ruso o el Pizarro español son ejemplos de este tipo de vehículos.
Los teóricos de algunos países, como en Israel y ultimamente en Rusia consideran que los VCI son incapaces de ir junto a los tanques con seguridad para su tripulación y pasajeros, en constraste con el gasto en I+D efectuado en toda Europa y en USA para diseñar nuevos IFV estos paises han optado recientemente por acudir a sus reservas de MBTs obsoletos, enormes en Rusia, para retirarles la torre y acondicionar el interior del carro para un pelotón de infantería, añadiendo escotillas para ametralladoras o incluso torres con cañones automáticos o anticarros como en un IFV y colocando sobre el blindaje original protección extra de última generación. Los vehículos así obtenidos son algo más baratos que un IFV y su protección es superior, pero en contrapartida su movilidad, mantenimientoy consumo están más cercanos a un MBT (superan las 40 toneladas frente a las 25 que suele pesar un IFV) y no parece que vayan a sustituir masivamente a los IFV actuales.
Los IFV y APC no disponen generalmente de blindajes compuestos similares a los de los MBT. Su casco suele estar compuesto de acero o aluminio tratados para resistir impactos de armas ligeras. Los IFV suelen resistir como máximo impactos de ametralladoras pesadas hasta el calibre 14,5 mm perforante de origen ruso, los APC no suelen pasar de resistir fusiles y ametralladoras ligeras. Para aumentar la resistencia en caso de conflicto se pueden superponer al casco armaduras extra que pueden ir desde simples placas de metal hasta planchas de cerámica antibalas. Esta cerámica se fabrica con capas de diversos compuestos cerámicos y metálicos y en su interior lleva embutidas capas de kevlar u otras fibras similares y aumenta la resistencia en algunos casos hasta munición de cañones automáticos de 20 mm. El problema de este tipo de armadura es que se deteriora muy facilmente con los impactos y es sensible a condiciones atmosféricas extremas, por lo que se suele retirar y almacenar en condiciones controladas mientras el vehículo no está en zona de conflicto o mientras se emplea en ejercicios de instrucción. También se pueden proteger con una capa de ERA parecida a la de los MBT.
Los carros de ingenieros y zapadores se construyen normalmente utilizando el chasis de un MBT y deben ir tan protegidos como ellos ya que en muchas ocasiones deben acompañar a los MBT en primera línea para eliminar obstaculos. Estos vehículos disponen al menos de una pala empujadora frontal y un brazo mecánico excavador, con estos medios el carro puede construir fosos y terraplenes defensivos para las fuerzas propias o destruir las del enemigo. Como complemento estos vehículos suelen disponer de dispositivos antiminas, capaces de levantar las minas del suelo y desplazarlas lateralmente para construir corredores seguros, explosivos para destruir obstaculos, medios de soldadura y oxicorte, etc. El Grizzly de EE.UU. construido a partir del M1 Abrams es un buen ejemplo de este tipo de vehículos.
Para reparar y recuperar MBTs y otros blindados en el campo de batalla se emplean versiones del MBT sin torre de combate y con una grúa y sistema de remolque. La grúa se emplea para retirar el motor y sustituirlo en caso de necesidad o para retirar la torre en caso de reparaciones en el interior, el sistema remolque se emplea para retirar el vehículo fuera de la línea de fuego para efectuar reparaciones.


