Cáncer de próstata
EPIDEMIOLOGÍA DEL CÁNCER DE PRÓSTATA:
El cáncer de próstata es el cáncer más frecuente, excluyendo a los carcinomas de
piel en los norteamericanos y europeos. La Sociedad Americana del Cáncer ha estimado que para el año 2003 serán diagnosticados en Estados Unidos más de 220.900 nuevos casos de cáncer de próstata. Uno de cada
seis hombres será diagnosticado de cáncer de próstata durante toda su vida, pero sólo un hombre de cada 32 morirá por esta
enfermedad.
El cáncer de próstata es la segunda causa en importancia de muerte por cáncer en varones mayores de 55 años de los Estados
Unidos, superada sólo por el cáncer de pulmón. La
Sociedad Americana del Cáncer estima que en 2002 murieron 30,200 hombres en los Estados Unidos por cáncer
de próstata y que supone el 11% de las muertes por cáncer en hombres.
En España tiene una incidencia de unos 30 casos nuevos/100.000 habitantes al
año. Se estima que la incidencia y la mortalidad aumentará un 50% en los próximos 25 años. En nuestro medio también es el tumor
más frecuente en hombres (13%) y la tercera causa de muerte por tumor en varones mayores de 50 años. La tasa de mortalidad en varones en España en 1997, ajustada a la
población estándar europea, fue de 23.48 por cien mil para el cáncer de próstata, superada por el cáncer de pulmón (69.91) y el
cáncer
colorectal(25.94).
- De todos los varones diagnosticados de cáncer de próstata, el 97% están vivos a los 5 años del diagnóstico, el 79% a los 10
años, y el 57% a los 15 años. Estas cifras incluyen todos los estadios y grados del cáncer de próstata, pero no tiene en cuenta
los hombres que mueren por otras causas.
- Al menos el 70% de todos los cánceres de próstata se diagnostican cuando aún están localizados ó confinados dentro de la
próstata, y al menos el 85% no se ha extendendido a los tejidos de alrededor de la próstata ni a los ganglios linfáticos. La
tasa de supervivencia específica a los 5 años de todos
estos varones está muy cerca del 100%.
- Sólo un 6% de los hombres con cáncer de próstata tienen al diagnóstico, extensión a otras partes distantes del cuerpo y sólo
el 34% está vivo a los cinco años.
Debido a que el cáncer de próstata ocurre normalmente en hombres mayores que a menudo tienen otros problemas de salud, la supervivencia específica es generalmente usada como método estándar para hablar del
pronóstico.
Desafortunadamente, es imposible obtener completamente las cifras de supervivencia. Para obtener una medida realista de la
supervivencia a los 10 años, es necesario recopilar pacientes diagnosticados hace 13 años. Se necesita más de 10 años de
seguimiento para ofrecer datos aproximados.
La tasa de mortalidad por cáncer de próstata parece que ha disminuído en los Estados Unidos, porque los hombres han sido
diagnosticados más precozmente. Esto significa que los pacientes diagnosticados en estadio precoz, tienen probablemente mejor
pronóstico que los diagnosticados en estadio avanzado.
La incidencia del cáncer de próstata ha aumentado más de un 100% en los últimos 10 años. Entre los posibles factores que han
provocado un aumento de la incidencia del cáncer de próstata destacan:
- Envejecimiento de la población.
- Disminución de otras causas de mortalidad.
- Mejoras en las técnicas diagnósticas, como la biopsia transrectal ecodirigida, la resonancia magnética nuclear y la
determinación de los niveles del antígeno prostático específico en sangre.
- Programas de detección precoz.
- Mayor información en la población de riesgo.
- Gran incremento de intervenciones quirúrgicas realizadas sobre enfermedades benignas de la próstata, como la hiperplasia
prostática benigna y por lo tanto ha habido un aumento del diagnóstico incidental de cáncer en estadio precoz.
- Sin embargo el constante aumento de las tasas de mortalidad indica que el incremento de la incidencia no es solamente
atribuible al diagnostico casual o diagnóstico precoz, sino al cambio en los patrones de riesgo de desarrollar esta
enfermedad.
Las estrategias para mejorar la mortalidad por cáncer de próstata son la prevención primaria,
la mejoras en los tratamientos y el diagnóstico precoz.
En la Comunidad Europea el cáncer de próstata tiene una
prevalencia en auptosias del 30%, una incidencia de detección casual o
incidental del 12%, una incidencia clínica del 4% y una mortalidad específica del 2%.
CAUSAS DEL CÁNCER DE PRÓSTATA
Todavía no se conocen exactamente las causas del cáncer de próstata. Pero algunas investigaciones han encontrado algunos
factores de riesgo y tratan de explicar cómo esos factores pueden
provocar que las células de la próstata se malignicen.
Mutaciones genéticas:
Durante los últimos cinco años, los científicos han conseguido grandes avances en comprender como ciertos cambios en el
ADN pueden ocasionar que las células prostáticas crezcan anormalmente y desarrollen un
cáncer.
El ADN no sólo contiene la información de nuestra apariencia física externa. Algunos genes, contienen instrucciones que controlan el crecimiento y división celular. Aquellos genes que promueven el
crecimiento y división de las células se llaman oncogenes.
Otros genes que inhiben la división celular y causan la muerte de las células en el momento adecuado (muerte celular programada) o apoptosis ), se llaman genes supresores. Los cánceres
pueden estar causados por mutaciones del ADN que activan a los oncogenes y que
inhiben a los genes supresores.
Algunas personas desarrollan ciertos tipos de cáncer porque heredan de sus padres mutaciones del ADN. Las investigaciones han
descubierto que los cambios heredados del ADN en determinados genes provocan que algunos varones desarrollen cáncer de próstata
con más probabilidad. Estos cambios genéticos pueden causar alrededor del 5 al 10% de los cánceres de próstata.
Los genes que parecen que son responsables de que algunas personas hereden la tendencia a desarrollar cáncer de prostata
incluyen:
- HPC1: Abreviatura de Hereditary Prostate Cancer Gene 1, localizado en el cromosoma 1.
- HPC2: También conocido como ELAC2.
- HPCX: Lleva este nombre porque ha sido encontrado en el cromosoma X.
- CAPB: Llamado así porque está relacionado con Cáncer de Próstata y tumores cerebrales (Brain).
- BCL-2: Hay muchos cánceres de próstata que expresan este gen cuando se
vuelven hormonorresistentes o independientes de los andrógenos.
- AMACR: De x-metilacil-CoA racemasa, que desencadena la producción de una proteína específica que se
encuentra solamente en las células cancerígenas, que ayuda al organismo a metabolizar ciertos ácidos grasos.
- EZH2: Pertenece a una familia de genes llamados supresores de la transcripción, que evita que las células
copien y realicen las instrucciones de otros genes. También pertenece a un grupo de genes que ayudan a las células a recordar su
función especifica al dividirse. Es mucho más activo en las células de un agresivo tumor de próstata que en un cáncer localizado
o en tejido prostático sano por lo que podría ser un marcador que permitiera identificar qué pacientes se benefeciarían de una
actitud expectante de los que hay que recurrir a un tratamiento radical como la prostatectomía o la radioterapia.
- Las investigaciones de estos genes es todavía prematura, y las pruebas genéticas, todavía no están disponibles.
Las mutaciones de los genes BRCA1 o BRCA2 (Breast Cancer) aumentan mucho el riesgo en las mujeres de desarrollar un cáncer de mama o de ovario. Los hombres con
cambios en los genes BRCA pueden tener un aumento de riesgo leve a moderado de padecer un cáncer de próstata. Pero las mutaciones
en los genes BRCA parece que sólo tienen importancia en un pequeño número de cánceres de próstata.
La mayoría de la mutaciones del ADN descritas en el cáncer de próstata se adquieren durante la vida de un hombre más que haber
sido heredadas antes del nacimiento. Cada vez que una célula se prepara para dividirse en dos nuevas células, tiene que hacer una
copia de su ADN. Este proceso no es perfecto y algunas veces ocurren errores. Afortunadamente, las células tienen enzimas reparadoras que corrigen defectos del ADN. Pero algunos errores pueden pasar
desapercibido, especialmente cuando las células se dividen rápidamente, aportando el ADN una mutación a una nueva célula.
La exposición a las radiaciones ionizantes o
sustancias que causan cáncer pueden causar mutaciones en el ADN en muchos órganos del cuerpo, pero estos factores no han sido
demostrados que sean causas importantes de mutación en las células prostáticas.
Hormonas:
Es evidente que el desarrollo del cáncer de próstata está relacionado con niveles aumentados de algunas hormonas.
- Andrógenos:Los niveles altos de andrógenos (hormonas
masculinas), como la testosterona, pueden contribuir a aumentar el riesgo
de cáncer de próstata en algunos hombres. Las pruebas que apoyan esta hipótesis son:
- 1)La asociación de cirrosis hepática y aumento del riesgo de cáncer de próstata, sugiere que la alteración hormonal del
medio tiene un papel etiológico.
- 2)Se ha descrito casos de cáncer de próstata de varones muy jóvenes aficionados al fisioculturismo y consumidores de anabolizantes androgénicos
esteroideos, con la intención de aumentar su masa muscular.
- 3)Los eunucos tienen una incidencia de cáncer de próstata casi
nula.
- 4)La detención del crecimiento tumoral con terapias de supresión androgénica, lo que explica que ese tumor
es hormonodependiente en más del 95% de los casos.
- 5)El hecho de que el cáncer prostático puede ser inducido en ratas mediante la administración crónica de
estrógenos y andrógenos.
Algunas investigaciones han observado que hombres con niveles altos de otra hormona, el factor de crecimiento
insulínico tipo 1 (insulin-like growth factor-1-->IGF-1), está relacionado con el desarrollo del cáncer de próstata. El IGF-1 es una hormona similar a la insulina, pero su función normal es el control del crecimiento celular y no del metabolismo
hidrocarbonado. Otros estudios sin embargo, han encontrado asociaciones entre el IGF-1 y riesgo de cáncer de próstata. Se
necesitan nuevos estudios que evalúen el valor práctico de estas observaciones.
FACTORES DE RIESGO DEL CÁNCER DE PRÓSTATA
Aunque no se conocen completamente las causas del cáncer de próstata, las investigaciones han encontrado muchos factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad.
- Edad: La probabilidad de tener cáncer de próstata aumenta rápidamente después de los 50 años. Más del 70% de
los cánceres de próstata son diagnosticados en hombres que tienen más de 65 años. Por lo tanto, la enfermedad es rara antes de
los 50 años de edad (menos del 1%). Todavía no está claro por qué ocurre este aumento del cáncer de prostata con la edad. El
riesgo de diagnosticar clínicamente un cáncer de próstata aumenta con la edad desde 0,02% a los 50 años, hasta un 0,8% a los 80
años, de tal manera que un hombre de 70 años presenta una probabilidad 12 veces mayor de desarrollar cáncer de próstata que un
hombre 20 años menor. Si se realiza una autopsia a cadáveres de ochenta años que han muerto por otras causas, cerca del 80% de
estas personas tenía este tipo de cáncer. El cáncer latente aumenta un 1% cada año a partir de los 50 años; la incidencia es del
10% a los 50 años y del 30% a los 70 años. Si bien la incidencia de cáncer de próstata aumenta con la edad, es en los pacientes
más jóvenes cuando muestra peor el pronóstico.
- Raza: El cáncer de próstata ocurre alrededor del 70% más a menudo en hombres afroamericanos que en hombres
blancos americanos. Comparado con otras razas, los hombres afroamericanos, parece que se diagnostican en estadios más avanzados. Los hombres afroamericanos tienen el
doble de riesgo de morir por cáncer de próstata que los hombres blancos. Las razones de esta diferencia racial son desconocidas.
Sin embargo los hombres de ascendencia asiática o los habitantes de las islas del Pacífico, tienen las tasas más bajas de
incidencia y mortalidad.
- Nacionalidad, medio ambiente y estilo de vida: En Suecia se
da el riesgo más elevado de cáncer de próstata (22 muertes por cada 100.000 varones); éste es intermedio en Norteamérica y Europa (14 muertes
por 100.000 varones) y bajo en Taiwán y Japón (2 muertes por 100.000). Sin embargo los japoneses que emigran a EE.UU. presentan cáncer de próstata con una
frecuencia parecida a la de otros varones de este país, sugiriendo que los factores ambientales y el estilo de vida son motivo fundamental de estas diferencias entre la
población.
- Dieta: La nutrición parece tener un papel importante en
el desarrollo del cáncer de próstata, como lo demuestra la distribución geográfica de la incidencia de este cáncer, siendo
altamente elevada en los países industrializados o "desarrollados".
- a) Grasas animales y cáncer de próstata: Más de una docena de estudios que han incluido 3.000 pacientes con cáncer de próstata y 4.600 individuos controles
han confirmado ya el papel nocivo de una alimentación rica en grasas animales y carnes
rojas. Esta relación es mucho más evidente con el cáncer de
colon y de mama. Probablemente algunas grasas de la
alimentación se convierten en andrógenos, resultando una estimulación
androgénica de líneas celulares tumorales intraprostáticas quiescentes. El ácido graso más peligroso cuando se consume en exceso es el alfa linolénico, cuyo consumo triplica el
riesgo de padecer cáncer de próstata.
- b) Efecto de las grasas vegetales y del pescado: Los ácidos grasos omega-3, como el ácido pantanoico, obtenido a partir de la grasa del pescado, han demostrado su
capacidad potencial de inhibir líneas tumorales prostáticas in vitro. Estudios epidemiológicos han podido demostrar que los
varones con una dieta rica en estos ácidos tienen una tasa inferior de cáncer de próstata. La grasa de la soja tiene propiedades beneficiosas que podrían prevenir este tipo de cáncer.
- c) Frutas, hortalizas,
legumbres y cáncer de próstata: Los licopenos disminuyen el riesgo de cáncer prostático en un 30 %. El licopeno se encuentra en el tomate, por lo que el consumo de los derivados de esta hortaliza protegen del cáncer de
próstata. Los ajos y cebollas contienen
micronutrientes que protegen del cáncer al igual que las hortalizas crucíferas.
- d) Selenio, es un oligoelemento que se encuentra en el pan, los
cereales, el pescado y las carnes. Es un
antioxidante, inductor de la apoptosis e inmunoestimulante que proteje del cáncer de próstata.
- e) Vitamina E, contenida en lechugas, berros, escarola, es un antioxidante que en estudios
animales ha demostrado que puede alargar la fase de latencia de ciertos tumores, bloqueando la progresión neoplásica hacia la
fase invasiva. En el hombre se ha demostrado que la acción antioxidante del selenio puede ser potenciada por la Vitamina E.
- f) Vitamina D, contenida en legumbres y la leche, es factor de inhibición tumoral. Existe un
aumento de la incidencia de cáncer de próstata en regiones nórdicas comparadas con regiones sureñas que reciben cantidades
mayores de rayos solares y en concreto de rayos ultravioleta, que
transforma determinados esteroides en vitamina D en la piel.
- g) Vitamina C: El consumo de esta vitamina mejora la
posibilidad de que un individuo pueda evitar la aparición de este tumor.
- h) Extractos de soja: Contienen genisteína, una sustancia vegetal que imita los
efectos de los estrógenos en el organismo y podría proteger y controlar el cáncer de próstata al disminuir los niveles de
PSA.
- i) zinc: Los suplementos de zinc podrían aumentar el riesgo de cáncer
de próstata según algunos estudios
.
Actualmente se están realizando estudios para comprobar si estas sustancias reducen o no el riesgo de cáncer de próstata.
Hasta que estos estudios no se completen, la mejor recomendación para disminuir el riesgo de cáncer de próstata es comer menos
carne, grasas y productos lácteos y comer más de cinco veces al día frutas y verduras.
- Inactividad física y obesidad: El ejercicio físico regular y mantener un peso saludable puede ayudar a
reducir el riesgo de cáncer de próstata. La obesidad definida como un índice de masa corporal superior a 29kg/m2 se asocia con el doble de riesgo de padecer cáncer de
próstata que en los hombres que tienen normopeso y cuando aparece el tumor se diagnostica en estadio más avanzado y es más
agresivo.
- Historia familiar: El cáncer de próstata parece que ocurre más frecuentemente en algunas familias,
sugiriendo que existe un factor hereditario. Tener un padre o un hermano con cáncer de próstata dobla el riesgo de padecer esta
enfermedad. El riesgo es incluso mayor para los hombres que tengan varios familiares afectados, sobre todo si los familiares eran
jóvenes en el momento del diagnóstico. Los científicos han identificado varios genes que parecen incrementar el riesgo del cáncer
de próstata, como hemos visto antes, pero probablemente sólo en un pequeño porcentaje de casos y las pruebas genéticas no están
disponibles. Algunos genes incrementan el riesgo de algún tipo de cáncer. Por ejemplo, las mutaciones adquiridas de los genes
BRCA1 o BRCA2 están relacionadas con el cáncer de mama y de
ovario, muy comunes
en algunas familias. La presencia de estas mutaciones también aumenta el riesgo de cáncer de próstata, pero sólo son responsables
de una parte muy pequeña de los casos de cáncer de próstata.
- Vasectomía: En todo el mundo, se han practicado entre 50 y 60 millones de vasectomías como método anticonceptivo. Hace algunos años la publicación de
algunos estudios relacionaron la práctica de la vasectomía con un riesgo aumentado de padecer cáncer de próstata. Sin embargo el
análisis realizado por la Asociación
Americana de Urología de todos los artículos
publicados sobre el tema concluyó en que no había pruebas suficientes para relacionar la vasectomía con un riesgo mayor de
presentar cáncer de próstata. Recientemente, investigadores de la Universidad de Otago, Nueva Zelanda, realizaron un estudio
sobre el tema que ha sido publicado en la prestigiosa revista científica Journal of the American Medical Association . EL estudio analiza 923 nuevos casos de cáncer de próstata en
varones entre 40 y 74 años, entrevistándose a 2.150 varones. Los controles fueron seleccionados al azar del registro electoral.
Los investigadores no observaron asociación entre la vasectomía y el cáncer de próstata ni siquiera en los casos en los que la
vasectomía se había realizado 25 años antes. Los científicos eligieron Nueva
Zelanda por dos razones: el país tiene una de las más altas prevalencias de vasectomía y el cáncer debe declararse en un
Registro Nacional de la enfermedad.
- Trabajo: Los trabajadores de las industrias del caucho y del
cadmio en soldaduras y baterías, parecen tener más probabilidades de desarrollar cáncer
de próstata. El cadmio es un metal pesado que interrumpe el proceso natural de reparación
del ADN celular y puede permitir la multiplicación sin control de las células malignas de los tumores.
- Agentes infecciosos y actividad sexual: Se ha considerado que los agentes infecciosos transmitidos por vía
sexual podrían provocar cáncer prostático, sin embargo, los estudios epidemiológicos, virológicos e inmunológicos han aportado resultados contradictorios. Estos
estudios han sugerido un aumento en el riesgo de cáncer prostático asociado con un mayor número de compañeras (o "compañeros")
sexuales, una historia previa de enfermedad de transmisión sexual, frecuencia del acto sexual, relación con prostitutas, y edad temprana de comienzo de la actividad sexual. Sin embargo, otros
estudios al contrario han sugerido que existe un mayor riesgo de cáncer prostático asociado con la represión de la actividad
sexual, como un comienzo en edad más tardía, y un cese prematuro de la actividad sexual. Por otra parte, algunos trabajos han
mostrado un mayor riesgo entre los pacientes que nunca estuvieron casados y un riesgo aún mayor entre aquellos que tuvieron
hijos, pero otros estudios no han mostrado una correlación significativa con el estado conyugal o civil o con el número de hijos.
De forma similar, los estudios de potenciales agentes infecciosos no han aportado resultados concluyentes, como tampoco
proporcionan pruebas concretas para una causa infecciosa de cáncer prostático, como la gonococias, el virus del papiloma humano (VPH)
y otro tipo de uretritis, prostatitis y enfermedades de transmisión sexual. Recientemente se ha descrito que la
masturbación diaria entre los 20 y 50 años reduce el riesgo de cáncer
de próstata y se cree que es debido a la eliminación de sustancias cancerígenas en el semen en cada eyaculación. En un estudio sobre 1.079 pacientes con cáncer de próstata y 1.259 hombres sanos, se
descubrió que los hombres que eyaculaban más de cinco veces a la semana cuando son veinteañeros tienen un tercio menos de
probabilidades de desarrollar una forma agresiva de la enfermedad.
- Tabaco: El tabaco según recientes estudios
es también un factor de riesgo para el cáncer de próstata, debido a que fumar cigarrillos aumenta la producción de hormonas
masculinas que estimulan el crecimiento celular y por lo tanto el crecimiento de los tumores prostáticos. Además el cadmio
contenido en los cigarrillos también es otro factor de riesgo.
- Otros cánceres sincrónicos o metacrónicos: Según un estudio
los hombres diagnosticados de un cáncer colorrectal están predispuestos a padecer un cáncer de próstata.
ANATOMÍA PATOLÓGICA E HISTORIA NATURAL DEL CÁNCER DE PRÓSTATA
- HISTOLOGÍA: Aunque la próstata está formada por muchos tipos de células diferentes, más del 99% de los cánceres de próstata se desarrollan sobre células de una glándula. Las células glandulares producen el líquido seminal que se secreta por la
próstata. El término médico del cáncer que se origina en las células glandulares se denomina adenocarcinoma. Debido a que los
otros tipos de cáncer de próstata son muy raros, cuando se habla de cáncer de próstata, lo más seguro es que se refiera a un
adenocarcinoma. Es raro encontrar sarcomas, carcinoma de células transicionales, de células pequeñas, epidermoides o escamosos. La
próstata puede ser asiento de metástasis de cáncer de vejiga, colon, pulmón, melanoma, linfoma u otras neoplasias.
- CRECIMIENTO:La mayoría de los cánceres de próstata crecen muy lentamente y persisten durante mucho tiempo
sin causar síntomas importantes. Los estudios de
series de auptosias muestran que la
mayoría de los hombres mayores que mueren por otras enfermedades, también tienen un cáncer de próstata que nadie había
diagnosticado antes. Sólo alrededor de un tercio de los casos que se descubren en necropsia, se han manifestado clínicamente.
Algunos cánceres de próstata, sin embargo, pueden crecer y extenderse muy rápidamente. Incluso aplicando las últimas técnicas
diagnósticas, es muy difícil diferenciar qué cánceres pueden ser una amenaza para la vida del paciente y cuales no requieren ni
tratamiento. Se desconoce también si los tumores pueden volverse más malignos con el tiempo.
- NEOPLASIA INTRAEPITELIAL PROSTÁTICA: Algunos médicos creen que el cáncer de próstata procede de una lesión
llamada neoplasia intraepitelial prostática (PIN). La PIN comienza a aparecer en los hombres a partir de los 20 años. Casi el 50%
de los hombres que tienen PIN alcanzan los 50 años. En esta situación hay cambios de apariencia microscópica (tamaño, superficie,
etc.) de las células de la glándula prostática. Estos cambios son clasificados
como de bajo grado, que significan que se parecen bastante a las células normales, o de alto grado, que significa que son células
muy alteradas y diferentes de las células normales. Si se diagnostica un PIN de alto grado por biopsia, existe de un 30 a un 50%
de posibilidades de padecer también un cáncer de próstata. Por esta razón, los varones diagnosticados de un PIN de alto grado,
son seguidos muy de cerca con biopsias de próstata periódicamente.
- LOCALIZACIÓN: El cáncer de próstata tiende a ser multifocal y con frecuencia afecta a la cápsula glandular.
Al contrario que la hipertrofia
benigna de próstata (HBP), el cáncer de próstata predomina en la periferia de la próstata. Ambas características (multifocal
y periférico) hacen impracticable la resección transuretral (RTU).
- DISEMINACIÓN: La biología del adenocarcinoma de próstata está fuertemente influida por el grado de
diferenciación celular. Los tumores de bajo grado pueden permanecer localizados durante largos periodos de tiempo. El cáncer de
próstata puede diseminarse por tres vías: por extensión directa, por los linfáticos y por vía hemática. La cápsula prostática es
una frontera natural que se opone a la invasión de las estructuras vecinas por el tumor, pero esta se extiende directamente hacia
arriba y penetra en las vesículas seminales y en suelo de la
vejiga. La propagación linfática se evalúa mejor quirúrgicamente. La frecuencia con que
se produce guarda correlación con el tamaño y el grado de malignidad histológica del tumor y con el nivel del PSA sérico
(Tablas de
Partin ). La propagación linfática
aparece por orden decreciente en los ganglios obturadores, ilíacos internos, ilíacos comunes, presacros y paraaórticos. Pueden
existir metástasis a distancia sin que estén afectados los ganglios linfáticos, aunque casi siempre lo están ya.
- LOCALIZACIÓN DE LAS METÁSTASIS HEMATÓGENAS: El tejido
óseo es el que con más frecuencia se ve afectado por las metástasis
del cáncer de próstata, que casi siempre son densas y osteoblásticas. A veces los pacientes pueden presentar lesiones
osteolíticas, nada características. Las metástasis hematógenas asientan con en el hueso por orden de frecuencia: pelvis >
vértebras lumbares > vértebras dorsales > costillas >. Las metástasis en las vísceras son menos frecuentes: pulmón > hígado > glándulas suprarrenales > cerebro.
PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE PRÓSTATA
PREVENCIÓN
PRIMARIA DEL CÁNCER DE PRÓSTATA
La información actual sobre los factores de riesgo del cáncer de próstata, sugiere que algunos casos pueden ser prevenidos. Un
posible factor de riesgo que puede ser cambiado es la dieta. Se puede disminuir el riesgo de padecer cáncer de próstata, comiendo
una dieta baja en grasas y rica en verduras, frutas y cereales.
La Sociedad Americana del Cáncer, recomienda comer una variedad de comida saludable,
con énfasis en la de origen vegetal, y limitando el consumo de carne roja, especialmente la que contiene grasa o está procesada.
Es recomendable comer cinco o más raciones de fruta y verduras cada día. El pan, cereales, pruductos con fibra, arroz, pasta y
legumbres también son recomendados. Estas recomendaciones de nutrición también sirven para disminuir el riesgo de otros tipos de
cáncer y se recogen en el código europeo contra el cáncer .
Los tomates (crudos, cocinados o elaborados como en salsas y ketchup), los cítricos y sandía son ricos en licopenos. Estas sustancias parecidas a las vitaminas son antioxidantes que pueden ayudar a prevenir las
mutaciones del ADN y por lo tanto disminuir el riesgo de cáncer de próstata.
Parece que las vitaminas y los suplementos minerales pueden disminuir el riesgo
de cáncer de próstata. Algunos estudios sugieren que 50 miligramos (o 400 Unidades Internacionales) de vitamina E al día, puede disminuir el riesgo. Sin embargo otros estudios indican que la vitamina E no es
beneficiosa. Dosis razonables de esta vitamina no producen efectos secundarios importantes y no es cara. El mineral selenio también puede disminuir el riesgo. Por otra parte los suplementos de vitamina A según las últimas investigaciones puede aumentar el riesgo. De todas formas,
hay que consumir los suplementos vitamínicos con precaución. Es más recomendable una dieta ricamente variada con predominio de alimentos de origen vegetal
que animal, que contienen todos estos micronutrientes y que actúan positiva y sinérgicamente.
El ensayo clínico SELECT (Selenium and Vitamin E Cancer Prevention
Trial) es un gran ensayo clínico diseñado para determinar si estos dos suplementos (vitamina E y selenio) pueden proteger contra
el cáncer de próstata. Este estudio se abrió en el 2001 y ha reclutado 32,000 hombres. Desafortunadamente, los resultados de este
estudio no estarán disponibles hasta el 2013. Este estudio está patrocinado por el Instituto
Nacional del Cáncer de los Estados Unidos .
El "Prostate Cancer Prevention Trial" es un ensayo clínico que ha reclutado a más de
18,000 hombres mayores de 50 años, para determinar el efecto protector de una sustancia llamada finasterida, que puede proteger la próstata de las hormonas masculinas, pudiendo
reducir el riesgo de cáncer de próstata. Los andrógenos son hormonas
masculinas conocidas por promover el crecimiento tanto normal como canceroso de las células prostáticas y puede jugar un papel
importante en el desarrollo del cáncer de próstata. Este estudio
,
(PCPT) se inició hace 9 años
para probar la capacidad de la finasterida para prevenir la aparición del cáncer de próstata. Los sujetos fueron randomizados a
recibir placebo o finasterida durante este tiempo. Al finalizar el estudio o en
cualquier momento siempre que existiese sospecha de cáncer se realizó una biopsia prostática. Aunque el número de casos de cáncer
fue menor en los sujetos que tomaron el fármaco, no se puede hablar de éxito. Los tumores, aunque menos frecuentes, fueron más
malignos en los pacientes que recibieron finasteride. El objetivo real de la prevención del cáncer no es reducir el número de
casos sino mejorar la supervivencia. Sin embargo, el medicamento parece conseguir un 25% menos de tumores pero más agresivos. El
segundo problema es que el fármaco al bloquear las hormonas sexuales masculinas produce problemas de impotencia, disminución del
deseo sexual y reducción de la eyaculación. Por lo tanto la finasterida
consigue que haya menos tumores, pero no evita sino que favorece, la aparición de los que realmente importan: los agresivos que
acaban con la vida de los pacientes y por otro lado, los efectos secundarios sobre la sexualidad de estos varones, durante un
período largo de años hacen que tampoco el fármaco sea recomendable, por lo que nos se recomienda tomar finasterida para prevenir
el cáncer de próstata.
Parece que los antinflamatorios no esteroideos, como la aspirina y el ibuprofeno, tomados diariamente se asocian con una
menor incidencia de cáncer de próstata en varones de 60 años o más en algunos estudios como el publicado en Oncol Rep.
2000 Jan-Feb;7(1):169-70 .
Como la causa exacta del cáncer de próstata es desconocida, no sabemos si es posible prevenir muchos casos de esta enfermedad.
Muchos factores de riesgo como la edad, la raza o la historia familiar están fuera de este control.
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